- Sí señor, aquí es la Consejería de Medio Ambiente.
- Mire a ver si nos pueden mandar unas chicas y unas cuantas botellas más por que esta fiesta es una ruina.
Cuando una máquina de tabaco o de chicle le devuelve el cambio, los duros se le caerán a los pies, mientras que las monedas de veinticinco rodarán lejos de su vista